En el ámbito de los teléfonos móviles, podemos distinguir entre los los teléfonos móviles de toda la vida y los smartphones (que se pueden definir, simplificando mucho, como la suma de PDA + Teléfono). Si se ha decidido realizar una aplicación para un smartphone, es porque el usuario destinatario de la aplicación está “controlado” y se sabe el dispositivo que usa. Entonces la cosa está clara. Actualmente, y de forma aproximada, el tema de los smartphones está así:

Siendo el S.O. Symbian el más extendido (por ejemplo, los Nokia de la serie N son Symbian), y sin perder de vista el aumento explosivo de los nuevos (Mac OS X = iphone).

Ahora, si lo que vamos a desarrollar es una aplicación para teléfonos móviles (o sea, con la pretensión de llegar a casi todo el mundo), hay dos opciones bastante claras: J2ME o Flash Lite. El más extendido (con diferencia) es J2ME.

De todas formas, todos los grandes fabricantes de teléfonos del mundo disponen de terminales con Flash Lite, incluyendo LG, Motorola, Nokia, Samsung, Sony Ericsson y muchos otros. Nuevos dispositivos de gran nivel de ventas como el Nokia N95 o N96, La serie C de Sony Ericsson, los NTT DoCoMo 905i, o el nuevo Sony Mylo, están preparados para su uso. Actualmente se estima que existen más de 300 millones de dispositivos móviles en todo el mundo que lo soportan, que puede parecer poco ante los más de 1.200 millones de dispositivos J2ME, pero al menos hay que considerarlo.

Si queremos verlo de una forma más global, Flash Lite se ejecuta en múltiples plataformas, incluyendo Windows Mobile, Symbian S60, Qualcomm BREW y próximamente el iphone, entre otros sistemas operativos integrados.

Claro está que hay que tener en cuenta otras cosas, como resoluciones de pantalla, versiones de Flash Lite, o librerias disponibles de J2ME en los dispositivos, lo cual nos empuja a tener que considerar una colección de dispositivos concretos en los que el desarrollo funcionará.