Con la apuesta de Sony, LG y Samsung por integrar Google TV (basado en Android) en algunos de sus modelos, nos encontramos ante la necesidad de considerar este nuevo mercado de usuarios que dispondrán de  televisores inteligentes donde compartir vídeos, realizar búsquedas, comunicarse y poder unir las aplicaciones de tabletas y móviles (Aunque a alguna marca no ha terminado de irle bien este camino aún).

La nueva forma de interactuar con la televisión, no solo por el acceso a las aplicaciones y contenidos, sino a la posibilidad de cambiar el mando a distancia por los gestos o la voz (Kinect y los nuevos Samsung ES8000), van a permitir crear ecosistemas ubicuos para las distintas pantallas y contextos. Solo falta que se consolide un estándar suficientemente amplio, que permita fácilmente a los desarrolladores y creadores de contenidos embarcarse en este nuevo y amplio mercado.